LIMA, Martes 01 de Mayo del 2012

    Microbióloga alemana fabrica tejido hecho de leche podrida

    Lima, 24/4/2012 En unos años, tal vez, usted termine comprando en su centro comercial preferido alguna prenda de vestir hecha de leche podrida. Esa es la intención de la diseñadora y microbióloga alemana Anke Domaske, quien en la actualidad viene realizando estudios para la fabricación de una fibra similar a la seda hecha a partir de leche podrida.

    Desde la ciudad alemana de Hanóver y con una pequeña plata de producción en Bremen, Domaske contó a la BBC que la fibra es natural, fácil de producir, ecológica y contiene propiedades antialérgicas*.

    Algunos críticos cuestionan la técnica empleada, afirmando que la fibra no es tan duradera como otras y que la producción de leche convencional tiene un impacto negativo sobre el medio ambiente.

    En una visita a Estado Unidos Anke Domaske mostró a la BBC el proceso de fabricación del tejido.

    ''ES COMO HORNEAR''La alemana afirma que la fabricación de la fibra es sencilla y ecológica. ''Se puede comprar con hornear o hacer panqueques'' dice.

    La proteína llamada “caseína”(sólidos blancos que se acumulan sobre la leche agria) se seca hasta formar algo parecido a la harina. Esta harina se mezcla con agua y se amasa. Pero esta es la versión más simple, porque para obtener grandes cantidades de fibra, se necesita de una máquina similar a la que se usa para moler carne.

    Está maquina tiene dos espirales que calientan la caseína y la vuelven maleable. El material luego se presiona hasta que sale en forma de hebras más delgadas que un cabello.

    Seis litros de leche agria se necesitan aproximadamente para fabricar un vestido.

    NATURAL Y ANTIALÉRGICODomaske logró en el invierno europeo del 2010, después de dos años, su primera vestimenta que cuenta con un porcentaje de fibra de leche.

    Desde entonces ha dedicado la mayor parte de su tiempo a mejorar el textil y a ofrecerlo a diversas industrias (desde la automotriz hasta la médica) para que lo prueben antes de comercializarlo.

    Según la alemana, al utilizar la leche podrida, se usa un producto que de otra forma sería desechado. ''*El proceso es rápido y tiene bajo consumo de agua*, a comparación de la producción de otros textiles'' añade.

    El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF en sus siglas en inglés) estima que se necesitan unos dos litros de agua para producir un kilo de textil de leche, mientras para que se necesitan unos 20.000 litros para la misma cantidad de algodón.

    Unos de los problemas fundamentales sería el precio de la fibra de leche, el cual es más alto que el algodón.

    Pero Domaske argumenta que el precio adicional no es un impedimento si se tiene en cuenta que su textil es beneficioso para quienes tienen la piel sensible.

    ''Como no usamos químicos para producir la fibra, *espero que de verdad ayude a personas con alergias o irritación de la piel*'' concluye la alemana. Fuente: Diario El Comercio

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