LIMA, Martes 01 de Mayo del 2012

    La gran transformación de Sergio Galliani

    Lima, 28/4/2012 CARMEN ESCOBAR

    Uno podría preguntarse cómo un musical que se llama ''Hairspray'' y que en su afiche muestra a una coqueta muchacha de cabello azul nos puede llevar a reflexiones profundas sobre la intolerancia y el racismo. Cómo en medio de rutinas de bailes, eléctricas canciones, coloridos vestuarios y pelucas gigantescas, cuestionamos los prejuicios de una sociedad. Cómo personajes marginados por el entorno, como un travesti y una joven con sobrepeso, nos enseñan más que cualquier profesor en terno. Cómo una historia ambientada en Baltimore (EE.UU.) de los años 60 tiene aún tanta vigencia.

    ''Hairspray'' se sostiene en personajes entrañables que aprenden de la vida mientras bailan y cantan. Ahí está Tracy Turnblad, la chica que sueña con salir en la tele sin hacerse paltas por ser tal vez demasiado grande para la pantalla chica, y Edna, su voluminosa madre, cuya interpretación, en el cine y en las tablas, ha estado siempre a cargo de un actor del sexo opuesto. En el cine, lo hizo Divine, célebre travesti estadounidense, para John Waters en 1988. Y desde el 14 de mayo, en Lima, Perú, Sergio Galliani, tratará de alcanzar esa gracia kitsch.

    SERGIO Y EDNASon las 8 de la noche y mientras el resto de Lima ve en sus teles a Sergio Galliani como el conquistador Miguel Ignacio de las Casas de ''Al fondo hay sitio'', nosotros aguardamos por su transformación en la simpática Edna Turnblad, una mamá de los años 60 que termina contagiándose del entusiasmo de su hija hasta convertirse en una orgullosa activista en contra del racismo. Sergio, en short y sin polo, nos cuenta que su personaje es ''un marginado automarginado'', pues la sociedad ha ido cerrándole el paso, conminándolo a ser un ama de casa dedicada a planchar y que ve con cierto desdén los sueños de su hija por convertirse en estrella adolescente del baile. Sin embargo, Edna cambia, florece, deja los vestidos esmirriados y se pone trajes que celebran sus curvas de dunlopillo. Trajes que, en la versión local, están a cargo de la diseñadora top Ani Álvarez Calderón.

    Al verlo convertido en esta voluptuosa ama de casa, Sergio menciona que los referentes para su personaje están en Vinko, ese comediante argentino que en los 80 hacía reír en los cafés teatro limeños transformado en Chabuca Granda o Libertad Lamarque; también en la Tootsie de Dustin Hoffman y en la señora Doubtfire de Robin Williams. ''No se trata de un hombre grande haciendo de mujer. Hay que sentir el personaje para que no sea ridículo'', dice.

    Y esta búsqueda de sentido no se centra solo en el maquillaje, que a Laura Quijandría le ha tomado casi 45 minutos para esta sesión de fotos. También incluye un entrenamiento vocal al que Sergio se está acostumbrando aún, pues debe encontrarle voz propia a Edna. A eso, hay que sumarle las coreografías que, en más de un número, deberá liderar.

    *Conoce quién está detrás de los roles principales, en la edición de hoy de la revista Somos*. Fuente: Diario El Comercio

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